viernes, 22 de abril de 2016

Engranajes




Pensar
a las personas
como puzles, pero
 puzles de carne y piel.

Diminuto el crujido 
entre las articulaciones,
susurran las pieza al caer.
De noche, tus vértebras
se ajustan en su velocidad.

Sombra de aprendida, inocente coraza;
la sangre fluye entre las grietas.
Viscoso caudal secreto.

Mientras duermes, dos manos tibias
se pierden dentro de tu pecho.

2 comentarios:

Setefilla Almenara J. dijo...

Precioso poema, te felicito.
Setefilla.

Setefilla Almenara J. dijo...
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