jueves, 24 de octubre de 2013

Nosotros no.



Estos edificios serán ocupados por personas como nosotros
cuando todo colapse
ese día no debe quedar ya muy lejos,
lo pienso mientras vagabundeo por la zona.

Todos los edificios lujosos nos contemplan,
con sus párpados cerrados:
cortinas de encaje del siglo pasado,
plantas agonizantes en los balcones,
un guiño de simpatía,
silencio.

Serán ocupados por personas como nosotros
y recuperarán la luz,
muebles apolillados, vajillas de porcelana fina.

Pero estos edificios sólo sueñan con la destrucción
mientras los recorremos con la mirada de abajo arriba,
su majestuosidad nos confunde.

Estos edificios sueñan con el fin de esta era;
No les afectan nuestras banales preocupaciones mortales.
Sueñan con ríos cruzando la ciudad,
sueñan con selvas
abriéndose paso a través del asfalto
Sueñan con plagas de cadáveres como nosotros
formando círculos, adornando las plazas,
entonando una oda común al cambio
esperan impacientes la llegada de la nueva era,
el momento de nuestra destrucción.

Pero nosotros miramos, desde el suelo hacia arriba,
porque nosotros no.

lunes, 14 de octubre de 2013