miércoles, 17 de abril de 2013


Casi se me olvida

A mí,  en mi bendita inocencia.
Casi se me olvida mi papel en éste mundo.

Egoistamente centrada en mi propia persona, en mi carrera profesional (de profesional liberal, para colmo),
omitiendo mis deberes para con esta sociedad.

Casi se me olvida mi papel de sagrada madre/coneja parturienta, mientras volcada en estas ocupaciones profanas a las que dedico mi día a día se me pasan la juventud y la lozanía...

Pero para eso están ellos. Los papás del estado, supervisando, cuidando que todo sea siempre lo mejor.
Ahora, hoy, mi cuerpo me pertenece un poco menos. Casi se me olvida, que ese cuerpo no era mío.

Que pueden tocarlo, hormonarlo, mencionarlo a gritos en cualquier espacio público.


La conclusión a todo esto es que yo, no cuento.
Mi persona a quien le importa. Es poco mas que un recipiente que mantener a temperatura estable cuyo fin último es traer descendencia a este país que haga seguir girando la máquina.

Este país que, para qué engañarnos, siempre ha sido machista, fascista, racista y homófobo.
Qué inocencia la mía, creer que puedo decidir si quiero o no hijos, pensar que me lo van a permitir.

Mi poder de decisión empieza donde termina el de los demás.
Los demás, en este caso, ese gobierno que tanto nos cuida tomando medidas tan acertadas como recortar en sanidad para invertir en centros privados manejados por sus amigos caciques.
Este país que prohibe reciclar comida (o lo que es lo mismo, coger de los contenedores los productos que los supermercados desechan) por nuestro propio bien. En el que lo anteriormente conocido como "nuestros derechos" se ha quedado hoy día en nada.
Donde ya no sabemos (o peor, sí sabemos) adónde van a parar esos impuestos excesivos que nos sangran incluso comprando bienes de primera necesidad.
Este país de mierda.

Gracias por recordarme, por recordarnos a todas y a todos, que nuestro derecho de elección individual nunca ha sido mas que una ilusión.

Y escoger si tener hijos, cuando tenerlos y cómo tenerlos, bajo que condiciones abortar sin ser acusadas de asesinato, está mucho mas allá de nosotras mismas.

Casi.
Casi se me olvida.