lunes, 16 de septiembre de 2013








































Si no te pierdes por el camino llegarás lejos,
 siempre pienso y apenas digo a la otra,
que respira este sueño y teme la luz del dia.

Ocho pisos de pelo planchado miro arriba y escaleras,
 carreteras alrededor del edificio.
Negación de todo lo imaginario,
palabras no dichas,
 silencio.
 Me pregunto por el veneno
 que nos paralizó tanto tiempo,
si todo ese tiempo acumulamos
 palabras hasta la extenuación.
Según mis cálculos, en estos momentos
 debería empezar a vomitar, 
uno tras otro, todos
los poemas de mis diecisiete años.

 Se que sobreviviré a los saltos
 de agua, esta vez lo sé,
 con la paciencia de la flor sangrante,
cansada, que florece tarde.

Así como van saliendo,
a ráfagas,
les diré que de momento la puerta
 continúa abierta y
que se den prisa.

1 comentario:

fran Martínez dijo...


Buenos textos, buenas fotos. A tu lado siempre.

bsos