miércoles, 27 de junio de 2012

lunes, 11 de junio de 2012





























Empiezas a replantearte tus metas a corto, medio y largo plazo.
Piensas si aquello que tanto querías merecía tanto la pena.
Si el hecho de no conseguirlo no fue, en realidad, un regalo;
Ahora que sigues un camino diferente gracias a ese giro inesperado, las cosas son tan extrañas...

Te preguntas a veces qué hubiera pasado de no haber tropezado con esa piedra.
¿Y si la piedra hubiera sido otra? ¿Y si, de algun modo, la hubieras logrado esquivar?
Pero ya da igual.

Ahora te alegras, casi agradeces el tropiezo.
Ay de ti sin esa piedra, qué negro parece de repente el camino alternativo, ese que cualquiera hubiera jurado que te tocaba seguir.




Todo esto, y esta es la parte mas graciosa del asunto, sólo te lo empiezas a plantear ahora que has aprendido a perder.





jueves, 7 de junio de 2012




Me pierdo en el sueño (un lugar extraño)
y entre todas las cosas que no son
aparecen tus manos, blancas y heridas
el abrazo de alguien que no está,
muchos objetos desechados,
y algún juguete (quien sabe por qué habrá sido guardado).

Me olvido en el suelo, dormida y aplastada
debajo de muebles abandonados por otros.
La voz de aquellos que vinieron conmigo ha escapado
fue difícil romper la puerta y ahora que no podemos hablar
nos comunicamos con gestos a la espera de quien venga a rescatarnos.

Todo se amontona en las esquinas de la casa
donde bailamos como maniacos, debajo de la luna
si el orden se invirtiera en un momento al azar
ninguno de nosotros se daría cuenta.

El libre albedrío nos agota muchas veces;
confunde las menos, tiene efectos extraños
incluso al buscarnos sin éxito dentro de los libros,
nos perdemos en subterfugios ajenos sin encontrar nada.

Ha de haber mas como nosotros, dices
agitando decenas de manuales de perversión.
Han de estar por aquí, escondidos en alguna parte.
Alguien debe de haberlos atrapado, quizá muchos años atrás.

Así que leemos de manera febril cientos, miles de páginas
buscando ese yo-no-se-qué en cada hoja
de cada una de las obras gloriosas
pero sólo encontramos caos y decadencia,
sangre, muerte, violaciones, excesos,
nada que tranquilice nuestro espíritu aventurero,
nada que alimente nuestro afán por pertenecer.

Todos esos libros no saben, ahora o nunca
nada sobre nosotros; no nos consiguen atrapar entre sus páginas.
Si, tirando la toalla, ese libro lo escribiéramos nosotros
al instante esas personas descritas en el tomarían una senda diferente
para en veinte o ciento treinta páginas distanciarse
todo lo posible de nuestras ideas, de nuestros gestos.

Acabarían reivindicando la independencia
de una manera muy poco forzada, sólo caminando en la dirección escogida
quizá perdiéndose en casas, buscándose en los libros,
frustrándose, escribiéndose, siendo sin ser.

lunes, 4 de junio de 2012

Greatest lovesongs vol.III





 



Desde que lo entiendo ya no funciona igual.

El secreto es ser consciente del sentimiento, no tratar de imaginar que no existe.
Primero un paso, luego otro y poco a poco se mantiene a raya. Deja de anular todo lo demas.

El problema llega al poner el pie varios metros mas allá de la zona de confort.
Estas vacaciones de verano en mi soledad autoimpuesta llegan en un momento extraño, no sé si el mas oportuno.

Y asi, a solo unos pasos de distancia del precipicio, me pregunto si merece la pena escapar deprisa en la dirección contraria.
Puede que la caída sea dulce, cálida como lo fue pocas veces...
Al menos hasta que llegue el momento tocar el suelo, ahí donde todo estalla y se deshace.



domingo, 3 de junio de 2012

Esta luz invernal.

Angel Petisme es un escritor  y músico.

No soy excesivamente fanática de las grandes presentaciones, porque creo que la obra de un autor ha de hablar por si misma, asi que aquí os dejo una pequeña muestra de los (¡Maravillosos, maravillosos!) escritos de este señor.


Cemento sobre hortensias
Por no hacer daño a quien tanto te amaba
renunciaste al vértigo de la felicidad.
Por no dinamitar laberintos y dudas,
por no robarle al cielo secretos y ambrosía
apagaste tu antorcha en los acantilados.
La belleza no es para los cobardes,
sostiene Gamoneda.
Miedo y pasión, cemento sobre hortensias.
Tiraste la toalla y cerraste los brazos.
Que nunca te arrepientas de esta luz invernal.


Uranio en las manos

El  universo se detiene cuando te veo
los crímenes, los taxis, los incendios, la lluvia.
Todo se congela con sólo un parpadeo,
todo en espera en los pasos de cebra.
Te amo igual en la distancia claro,
un bombero que ríe y un fuego que sueña.
Miro tus ojos al abrirte la puerta
y mis aguas revueltas se calman,
el lago más cristalino y azul del Google Earth
no puede compararse a esta hermosa
y profunda sensación de existir.
Si esto era el amor, uranio en las manos,
no lo cambio por bonos en playas paradisíacas,
si esto era la vida, temblor e intensidad,
no te cambio por nada. Ya me puedo morir.
He vivido con creces y lo repetiría.


Para los curiosos, tambien tiene bastante material en Youtube. Para muestra, un botón: