sábado, 3 de noviembre de 2012




Me gustaría poderlo decir, que fue a causa de un hecho concreto, que fue culpa, quizá, de otro alguien.
La verdad es que no. La emputecida culpa la tengo yo.
La tengo cada vez que su ausencia se me clava un poco, cada vez que su recuerdo despierta y el enfado consecuencia de su desvelo me castiga con este, el reproche de todas las palabras no formuladas.
Su mirada ausente me atraviesa junto con su manera de estar sin estar, la consistencia vaga y fantasmal, esa presencia efímera que impregnaba el mundo a su alrededor.
Porque quizá ella no estuviera, puede ser que aquella cercanía fuera nada mas que un producto de mi imaginación sobreexcitada.
Que ella nunca estuviera del todo aquí, que su manera extraña de permanecer fuera la de alguien que siempre perteneció a otra parte.

1 comentario:

miss desastres dijo...

tu blog siempre es una sacudida lírica en toda regla
visualmente también

se pueden usar tus fotos poniendo tu autoría y tu blog?
es que atrapan brutalmente Beatriz