martes, 14 de agosto de 2012

Veneno verde

















































(...)
Es ese pequeño porcentaje mezclado con sudor que supura tu piel lo que me atrae tanto de ti.
Se huele a unos metros de distancia, se huele incluso a kilómetros de aquí.
Estaba caminando por la orilla de la playa y un residuo de ese olor me ha nublado el pensamiento. Es imposible escapar del recuerdo una vez lo has asimilado, bendita droga.
Desde la terraza puedo ver la nube de veneno verde que flota sobre tu casa; se condensa mientras duermes sin que te des cuenta y delata tu situación geográfica.

Podría llegar hasta allí solo con afinar el olfato, pero dudo que pudiera sobrevivir a semejante sustancia durante el tiempo suficiente para hacer un estudio sobre el tema, así que me conformo con observar  la extraña formación nubosa a lo lejos.

Tu olor me confunde tambien, porque al mirar tu cuerpo a veces se me olvida la parte visual y por lo que me transmite es casi como si estuviera viendo una montaña de pastillas de una blancura cegadora, cuidadosamente apiladas delante de mi.

Ya se que las cosas no se dicen así, pero siento ganas de saltar sobre ellas y cubrirme entera de polvo blanco.Las cosas no se dicen así pero quiero inducirme un coma por exceso de ese material, quiero ahogarme en feromonas, en bilis, en veneno. Quiero, quiero, quiero. Pero no lo haré.

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