miércoles, 8 de agosto de 2012

Este sentimiento asfixiante.


El verano huele a brisa marina, bochorno asfixiante, inundación de sudor ya seca.
Mirar la vida a través de la luna de un autobús en marcha, un tren con al menos una hora de retraso, un coche aparcado a un lado de la carretera.
Batidos de leche y bebidas gaseosas descongelándose debajo de la cama. Salsa de curry, té y chocolate. Besos robados.

Paredes cubiertas de papel al extremo. Huídas repentinas. Enfados.
Manchas de sangre en la cama, rios que llevan a lagos tibios en los que podemos nadar por las noches, muy despacio.

El verano es uno y es muchos, infinito delirio estival repitiéndose en bucle, las palabras una y otra vez como un mantra...

Otra vez... Otra vez.

1 comentario:

nieundnimmer dijo...

Ese es el verano de Barcelona... Hay otros veranos, más calurosos pero sin bochorno, incluso algunos frescos y con olor a salitre. Pero sí, esos muchos son siempre el mismo.