lunes, 4 de junio de 2012

Greatest lovesongs vol.III





 



Desde que lo entiendo ya no funciona igual.

El secreto es ser consciente del sentimiento, no tratar de imaginar que no existe.
Primero un paso, luego otro y poco a poco se mantiene a raya. Deja de anular todo lo demas.

El problema llega al poner el pie varios metros mas allá de la zona de confort.
Estas vacaciones de verano en mi soledad autoimpuesta llegan en un momento extraño, no sé si el mas oportuno.

Y asi, a solo unos pasos de distancia del precipicio, me pregunto si merece la pena escapar deprisa en la dirección contraria.
Puede que la caída sea dulce, cálida como lo fue pocas veces...
Al menos hasta que llegue el momento tocar el suelo, ahí donde todo estalla y se deshace.



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