lunes, 21 de mayo de 2012

Voy a mirarte a los ojos sólo unos segundos mas




Apareció un día en el alféizar de la ventana y, nada mas verla, supe que tenía que hacerla mía.
Días y semanas pasaron hasta que, una vez cazada, apareció la eterna pregunta;

¿Para qué iba yo a querer poseer un ave de tales características?




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