viernes, 25 de mayo de 2012

Tres veces tres






Contamos tres veces tres y,
entonces, te quedas dormido:
yo sueño, pero contigo
subida en la mesa de la cocina
y sueño, pero contigo
de golpe contra la pared...
Y sueño a veces con tu espalda
medio clavada en los rosales
y tus manos, mis manos
cuando miro las velas recien apagadas.

Me acuerdo de ti cuando muerdo la carne
hasta romperla y la trago, pienso
 en tu cara al lamerme los dedos
si me corto por error.

Pero luego estás aquí y algo me paraliza
mientras te miro; no digo nada.
Todo el calor va de mis dedos al papel,
 a las agujas y la sangre
pero mis labios están sellados.

1 comentario:

Alexei dijo...

me encanta la segunda estrofa y la foto posee un bello triangulo central